La reciente publicación del caricaturista Matador, en la que utilizó expresiones como “ratita” y “patiseca” para referirse a la primera dama de Colombia, Ana Lucía Pineda, desató una fuerte polémica en redes sociales. Miles de usuarios salieron en defensa de la esposa del presidente Abelardo De La Espriella, rechazando lo que consideran una agresión verbal contra su figura pública.
Sin embargo, en medio de esa defensa, también surgieron voces críticas que cuestionan la aparente selectividad de la indignación. En comentarios y publicaciones se recuerda que, en el pasado, mujeres como Francia Márquez, ex vicepresidenta de Colombia, Verónica Alcocer, ex primera dama, la cantante Adriana Lucía e incluso la hija menor de Gustavo Petro, Antonella, fueron blanco de insultos, amenazas y ataques en redes sociales, sin que se generara la misma reacción masiva de respaldo.
El debate digital refleja un inconformismo más amplio hacia el actual gobierno, pues algunos usuarios señalan que la defensa a la primera dama se mezcla con el rechazo a la figura presidencial de De La Espriella. En ese cruce de opiniones, la discusión sobre respeto, violencia verbal y sesgos en la defensa de las mujeres públicas se ha convertido en tendencia, mostrando cómo las redes sociales son hoy escenario de confrontación política y social.
