La Registraduría Nacional y las autoridades electorales confirmaron la inhabilitación del congresista Miguel Polo Polo para aspirar nuevamente a la curul afrodescendiente. La medida se sustenta en el incumplimiento de requisitos legales establecidos para estos escaños especiales, creados con el fin de garantizar la representación política legítima de comunidades afrodescendientes y evitar que sean usados con fines ajenos a su propósito.
El anuncio desató un debate político y social. Por un lado, organizaciones afrodescendientes celebraron la decisión como un resguardo del sentido original de la curul; por otro, críticos interpretan que podría tratarse de un “castigo político” vinculado a tensiones internas y a la ruptura de alianzas estratégicas que Polo Polo mantenía en el pasado.
La discusión levantó comentarios sobre la necesidad de mayor claridad en los criterios de identidad étnica y en la forma como se aplican las normas. Mientras tanto, el futuro de la curul afro en el Senado permanece en suspenso. Se espera que las instituciones definan quién ocupará el escaño y que posibles pronunciamientos judiciales aclaren el panorama.
