La frase de Antanas Mockus, “Prefiero apoyar la paz y equivocarme, que apoyar la guerra y acertar”, pronunciada en 2016 durante el plebiscito por la paz, ha recobrado vigencia en medio de la actual coyuntura electoral en Colombia. En un país marcado por la polarización, el mensaje del exalcalde de Bogotá vuelve a ser citado como un llamado a privilegiar la búsqueda de la paz, incluso en escenarios de incertidumbre.
El contexto político que vive Colombia en este 2026 enfrenta a dos proyectos de gobierno opuestos: por un lado, la candidatura de Iván Cepeda, con una propuesta de corte progresista que insiste en la continuidad de los diálogos de paz; y por otro, la de Abelardo De La Espriella, quien representa una visión de derecha y ha cuestionado abiertamente las negociaciones con grupos armados. En este escenario, la frase de Mockus se convierte en un referente simbólico para quienes defienden la paz como principio fundamental, más allá de las diferencias ideológicas.
La vigencia de estas palabras refleja cómo las discusiones sobre guerra y paz siguen siendo centrales en la vida política del país. En medio de la campaña hacia la segunda vuelta presidencial, la frase de Mockus funciona como recordatorio de que las decisiones colectivas no solo definen el rumbo económico y social, sino también la posibilidad de consolidar un modelo democrático que privilegie la vida y la reconciliación sobre la confrontación armada.
