En las últimas horas se conoció una carta firmada por José Raúl Moreno, jefe del despacho presidencial de Gustavo Petro, en la que se notificó al equipo de Abelardo De La Espriella que no podrá posesionarse como presidente en una guarnición militar, tal como lo había solicitado. El documento, revelado por W Radio, recuerda que la Constitución establece que la posesión debe realizarse ante el Congreso de la República reunido en el Capitolio Nacional, salvo que sea el propio Legislativo quien decida trasladar su sede en circunstancias excepcionales.
La misiva también negó la posibilidad de realizar visitas anticipadas a brigadas y cantones militares, argumentando que la eventual posesión en esos lugares no es procedente. En el texto se citan artículos constitucionales que buscan preservar la naturaleza civil de los actos públicos, señalando que ni el Gobierno saliente ni el entrante tienen la facultad de modificar el lugar de la juramentación presidencial. La decisión, en consecuencia, queda en manos del Congreso, que asumirá sus funciones el próximo 20 de julio.
Este episodio abre un nuevo capítulo en la relación entre el presidente electo y el Gobierno saliente, en medio de un debate jurídico y político sobre los límites de la Constitución. Mientras tanto, la expectativa se centra en el Legislativo, que tendrá la última palabra sobre el escenario de la posesión presidencial y que, según lo previsto, deberá garantizar que el acto se realice bajo el marco institucional establecido.
