El activista colombiano Daniel Maldonado viajó a La Habana con la misión de mostrarle a los colombianos la verdadera cara de Cuba, en contraste con las afirmaciones del presidente Gustavo Petro, quien aseguró que en la isla se vive mejor que en Miami. A través de videos difundidos en sus redes sociales, Maldonado expuso calles destruidas, edificios en ruinas y un panorama de miseria que contradice la propaganda oficialista.
Sin embargo, su denuncia no tardó en tener represalias. A menos de un día de regresar a Colombia, la policía cubana llegó hasta el lugar donde se hospedaba y lo interrogó sobre sus grabaciones. Aunque inicialmente negó haber publicado material, los agentes le mostraron el video que ya circulaba en sus plataformas digitales y lo obligaron a borrar las imágenes de su celular. Maldonado había previsto esta situación y había enviado previamente todo el material a un drive en Colombia.
El activista relató que en Cuba grabar y hablar mal del gobierno puede llevar a la cárcel, y que la presión policial evidenció el nivel de adoctrinamiento que pesa sobre los habitantes. Finalmente, le notificaron que era considerado “persona no grata” y que no podría volver a ingresar al país, únicamente por mostrar la decadencia que viven los cubanos y desmentir el discurso de Petro.
