El presidente Gustavo Petro anunció el pasado domingo que el Gobierno expedirá un nuevo decreto sobre el salario mínimo para 2026, luego de que el Consejo de Estado suspendiera de manera provisional el incremento del 23,7 % decretado a finales del año pasado. El mandatario ratificó que la base seguirá siendo de $2.000.000, aunque dejó abierta la posibilidad de que la cifra se eleve hasta $2.155.000, en lo que calificó como un “salario vital”.
Durante su intervención, Petro insistió en que la política salarial del Ejecutivo se mantiene firme, pese al revés judicial. Señaló que el nuevo decreto será transitorio y estará acompañado de estudios que respalden la propuesta de mantener un ingreso básico que cierre la brecha social. En paralelo, el jefe de Estado convocó marchas para el próximo jueves, buscando respaldo ciudadano a su iniciativa y a la idea de que el salario mínimo debe reflejar la productividad y las necesidades de las familias colombianas.
La gran novedad de su discurso fue la propuesta de avanzar hacia un “salario mínimo móvil”. Según explicó, este modelo permitiría que la remuneración no sea una cifra fija anual, sino un valor ajustable según las condiciones económicas del país. Petro argumentó que este enfoque encuentra sustento en la Constitución y en fallos de la Corte Constitucional, y que podría dar mayor flexibilidad para garantizar un ingreso digno en escenarios de variación económica.
