El expresidente Gustavo Petro explicó las razones por las que durante su gobierno decidió suspender la extradición de Geovany Andrés Rojas, alias Araña, quien finalmente fue entregado a Estados Unidos en septiembre de 2026. Según Petro, la medida no obedecía a una defensa personal del señalado narcotraficante, sino a un compromiso de este con el desmantelamiento de sus actividades ilegales y la desmovilización de su grupo armado en Putumayo.
En su declaración, el exmandatario recordó que la ley colombiana permite suspender una extradición cuando existe un proceso de paz avanzado. Aseguró que durante su administración se lograron resultados concretos: la reducción a la mitad de la tasa de homicidios en Putumayo, la sustitución voluntaria de miles de hectáreas de coca por cultivos lícitos y la entrega de armas por parte de cerca de 90 combatientes ante garantes internacionales. Petro insistió en que su política se centró en perseguir a los grandes capos internacionales y no en criminalizar a los campesinos.
El exjefe de Estado cuestionó la decisión del actual gobierno de hacer efectiva la extradición y señaló que ello podría afectar la estabilidad alcanzada en la región. Para Petro, la destrucción de los avances en Putumayo traerá más violencia, expansión de cultivos ilícitos y un retroceso en la búsqueda de paz. Con estas palabras, defendió su estrategia de priorizar la justicia social y los acuerdos de desmovilización como herramientas más eficaces contra el narcotráfico que las políticas de fumigación y represión.
