El papa León XIV expresó su profundo pesar por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia y que deja, hasta el momento, al menos 169 personas fallecidas y más de 600 heridas. A través de un telegrama enviado por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, el pontífice manifestó estar “vivamente apenado” por la tragedia y pidió transmitir sus condolencias a las familias que hoy lloran la pérdida de sus seres queridos. También elevó sus oraciones por las víctimas y pidió fortaleza espiritual y esperanza para todo el pueblo colombiano.
Mientras continúan las labores de rescate y atención a los damnificados, Pereira, Cali, Manizales y Quibdó se encuentran entre las zonas más afectadas por el movimiento telúrico, que provocó el colapso y daños en numerosas edificaciones. Los organismos de socorro, junto con voluntarios y comunidades locales, mantienen la búsqueda de posibles sobrevivientes y trabajan para atender a las personas que quedaron afectadas por la emergencia. El sismo también fue percibido en países vecinos como Venezuela, Ecuador y Panamá.
Ante la magnitud de la emergencia, Colombia también ha recibido muestras de solidaridad internacional. Estados Unidos anunció una ayuda de 15,5 millones de dólares para apoyar refugios de emergencia, alimentación, protección y evaluación de daños, mientras la Unión Europea puso a disposición su servicio satelital Copernicus para respaldar las labores de rescate. México, Chile, Argentina, Israel y El Salvador también han ofrecido asistencia. En medio del dolor y la devastación, el mensaje del papa León XIV y el respaldo de la comunidad internacional se suman a los esfuerzos de miles de colombianos que, unidos, trabajan para superar esta difícil emergencia.
