En el departamento del Cauca, líderes indígenas y campesinos han denunciado una grave situación de intimidación tras las elecciones presidenciales. Según testimonios recogidos por medios nacionales, las disidencias de las Farc bajo el mando de alias Iván Mordisco habrían presuntamente desplegado estructuras armadas para identificar a quienes votaron por el presidente electo Abelardo De La Espriella, lo que ha generado temor en comunidades rurales y resguardos indígenas.
De acuerdo con las denuncias, emisarios de los frentes Dagoberto Ramos y Carlos Patiño revisaron los resultados de mesas de votación en municipios como Santander de Quilichao, Popayán y Silvia, donde se registraron apoyos significativos al candidato del ‘Tigre’. Líderes Misak aseguran que, tras ese rastreo, comenzaron a circular amenazas directas contra quienes ejercieron su derecho al voto, declarándolos “objetivos militares” y obligando a algunos a abandonar sus territorios.
Organizaciones sociales advierten que esta “cacería de brujas” podría derivar en un escenario de violencia masiva si no se adoptan medidas urgentes. Los denunciantes piden al Gobierno nacional y departamental garantías de seguridad y acompañamiento institucional, subrayando que ningún ciudadano debería ser perseguido ni condenado por participar en un proceso democrático. La situación en el Cauca refleja la persistencia del control armado en varias zonas y el riesgo que enfrentan comunidades que decidieron votar en contra de las órdenes de los grupos ilegales.
