La representante electa a la Cámara, Aida Quilcué, dejó claro que su papel frente al gobierno de Abelardo De La Espriella será de oposición. La excandidata vicepresidencial, recordada por su fórmula con Iván Cepeda, aseguró que su compromiso está con la defensa de la Constitución y los derechos alcanzados en las reformas políticas recientes. Según Quilcué, su voz no representa únicamente una postura individual, sino la de millones de colombianos que respaldaron al movimiento indígena y a los procesos sociales que ella encarna.
En medio del debate por la conformación de las mesas directivas del Congreso, la dirigente anticipó un panorama difícil por la resistencia de sectores tradicionales y del Centro Democrático, sumado al nuevo gobierno. Aun así, señaló que insistirán en presentar propuestas dentro de los canales institucionales, aunque reconoció que la oposición no comparte ni reconoce el triunfo de De la Espriella, una postura que también han sostenido Gustavo Petro y Cepeda.
Quilcué fue enfática en advertir que, si se llegaran a vulnerar la Carta Política y los derechos de sectores sociales, recurrirán a la desobediencia civil, recordando que ya lo hicieron en 2007. “No vamos a obedecer órdenes que violen la Constitución y que afecten a un sector importante del país”, expresó con firmeza. Con este mensaje, la representante ratifica que la oposición no será únicamente política, sino también social, respaldada por los procesos indígenas y por quienes acompañaron su propuesta en las urnas.
