La ministra de Educación, Viviane Morales, abrió un debate nacional al anunciar la revisión de los materiales escolares con el objetivo de frenar lo que considera una “ideologización” en las aulas. En sus declaraciones, señaló que algunos contenidos responden a una “campaña woke” que busca influir en la formación de los estudiantes y advirtió que ningún programa se aplicará sin transparencia ni consentimiento de las familias.
El anuncio apunta directamente al programa de educación sexual integral, que según Morales debe ser revisado de fondo para garantizar que los padres conozcan lo que se enseña a sus hijos. “Aquí nada que se haga de espaldas a los padres, sin transparencia, sin el consentimiento y que no sea acorde con las edades de los educandos”, afirmó la funcionaria, quien insistió en que la educación debe respetar la conducción de las familias en la crianza.
Las palabras de la ministra han generado reacciones encontradas: mientras sectores conservadores respaldan la medida como un paso hacia la recuperación de valores, gremios de maestros y defensores de la autonomía pedagógica advierten que podría limitar la enseñanza en diversidad y derechos. El Ministerio aún no ha revelado el cronograma ni la metodología de la revisión, pero el anuncio ya marca un giro en la política educativa del país.
