Las palabras del presidente Abelardo De La Espriella durante su más reciente alocución no pasaron desapercibidas. En medio de una intervención en la que abordó distintos temas de interés nacional, el mandatario también dedicó unos minutos a responder a quienes han cuestionado su estilo de comunicación y la forma en que se expresa públicamente.
Al referirse a las críticas que ha recibido, De La Espriella defendió su manera de conectar con la ciudadanía y aseguró que no tiene intención de modificar una actitud que considera parte de su personalidad. “Les molesta el humor, la mamadera de gallo, la alegría; pretenden que uno viva amargado y gobierne con cara larga”, afirmó durante su intervención, en un mensaje dirigido a sus detractores.
La declaración generó comentarios en distintos sectores y volvió a poner sobre la mesa el debate sobre los estilos de liderazgo en la política. Mientras algunos destacan la cercanía y espontaneidad del mandatario, otros consideran que el ejercicio del poder exige una comunicación más sobria. Lo cierto es que, una vez más, el presidente logró que una de sus frases se convirtiera en tema de conversación más allá de los asuntos centrales de su alocución.
