A pocos días de concluir su mandato, Gustavo Petro deja la Presidencia con una imagen marcada por altos niveles de desaprobación. De acuerdo con la consultora CB Global Data, el mandatario nunca superó el 50 % de aprobación durante sus cuatro años en el poder, cerrando julio de 2026 con un 39,4 % de favorabilidad frente a un 57,5 % de percepción negativa.
Cristian Buttié, director de la firma, explicó que las mediciones mensuales mostraron cómo Petro se mantuvo en la parte media y baja del ranking regional de popularidad, llegando incluso a ubicarse entre los seis presidentes con peor desempeño en América Latina. Según el analista, el mandatario conservó un núcleo fiel de apoyo, pero no logró ampliar su base hacia sectores más amplios del electorado, lo que terminó consolidando un “techo político” para el oficialismo.
El contraste se da con la llegada de Abelardo De La Espriella, quien asumirá el 7 de agosto con un nivel de aprobación inicial superior al registrado por Petro. Para Buttié, este respaldo representa una cuota de confianza de los colombianos hacia el nuevo gobierno, aunque advierte que el reto será gobernar en un país polarizado y con un recuerdo fresco del desgaste acumulado en la administración saliente.
