El más reciente Global Terrorism Index 2026, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz, encendió las alarmas internacionales al ubicar a Colombia en el noveno lugar entre los países más golpeados por el terrorismo. El informe revela que en 2025 el país registró cifras históricas: 213 muertes y 442 ataques, un repunte que lo devolvió al listado de las diez naciones más afectadas por este fenómeno, rompiendo la tendencia global de disminución.
El documento atribuye este ascenso a la intensificación de las acciones armadas de las disidencias de las Farc y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), responsables de más del 60% de los ataques. Según el análisis, estas organizaciones aprovecharon los vacíos de poder en regiones críticas y la fragilidad de los diálogos de paz para expandirse, introduciendo nuevas tácticas violentas en zonas fronterizas y áreas históricamente vulnerables.
Mientras el mundo reportó una caída del 28% en muertes por terrorismo en 2025, Colombia vivió un incremento del 70% en ataques y del 47% en víctimas fatales. El informe advierte que la política de “paz total” impulsada por el gobierno de Gustavo Petro, lejos de contener la violencia, habría generado un escenario de mayor fragmentación y expansión de los grupos armados. Con este panorama, Colombia vuelve a figurar como epicentro regional del terrorismo, con graves repercusiones para su seguridad nacional y su imagen internacional.
