El presidente electo Abelardo De La Espriella lanzó fuertes cuestionamientos a la política de “paz total” del gobierno saliente, al señalar que se convirtió en un escenario de impunidad. En un discurso transmitido por sus canales digitales, aseguró que el país necesita conocer los verdaderos compromisos que se establecieron en ese proceso y anunció que su administración desmontará los acuerdos alcanzados con grupos armados.
De La Espriella afirmó que durante el empalme se han identificado hallazgos preocupantes, entre ellos la existencia de zonas de desmilitarización, levantamiento de órdenes de captura y ceses de fuego pactados con estructuras ilegales, además de compromisos con el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. Según dijo, el 7 de agosto revocará las medidas que, a su juicio, favorecieron a organizaciones criminales y pondrá en marcha un equipo especial para deshacer lo que calificó como una “falsa paz total”.
El mandatario electo también advirtió sobre el incremento del reclutamiento de menores de edad en distintas regiones, lo que calificó como una tragedia humanitaria invisibilizada por el gobierno anterior. “Ese es un crimen imperdonable que ningún gobierno puede seguir tolerando bajo el pretexto de una falsa paz”, expresó. Con estas declaraciones, De La Espriella dejó claro que la seguridad y la justicia serán ejes centrales de su administración, en un mensaje que marca distancia con la política de reconciliación impulsada por su antecesor.
