Las calles aledañas al Museo Nacional de Colombia fueron escenario de nuevas manifestaciones el pasado domingo 18 de octubre, luego de la decisión del Gobierno de retirar más de 30 piezas de las salas de memoria. Desde la mañana, ciudadanos se reunieron en un plantón convocado por la senadora Aída Avella, con banderas, actividades culturales y arengas que buscaban rechazar la medida. La jornada marcó el segundo día consecutivo de protestas en este punto de Bogotá.
Con el paso de las horas, la concentración derivó en tensiones que obligaron a la intervención del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad). Según reportes, algunos manifestantes encapuchados lanzaron objetos contra la fuerza pública, lo que generó enfrentamientos en la carrera Séptima con calle 34 y afectó la movilidad en sectores como la calle 26 y la carrera 19. De manera preventiva, varias estaciones de TransMilenio fueron cerradas.
La controversia por el retiro de las obras ha generado pronunciamientos oficiales. La ministra de Cultura, Paola Holguín, defendió la decisión argumentando que el Museo Nacional no debe convertirse en un espacio de adoctrinamiento político ni de apología al delito, sino en un lugar que garantice la memoria de las víctimas y el respeto a sus derechos. Mientras tanto, las protestas continúan reflejando el debate abierto sobre cómo debe representarse la historia reciente del país en sus instituciones culturales.
