La vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, encendió las alarmas en redes sociales tras rechazar con firmeza lo ocurrido en el programa La Casa de los Famosos de Canal RCN. En su publicación, denunció la reproducción de expresiones racistas en un espacio de televisión nacional, calificando el hecho como “inaceptable y profundamente doloroso”. Sus palabras resonaron con fuerza en un país donde el racismo sigue siendo una herida abierta.
Márquez recordó que el racismo estructural no es un simple error ni un comentario aislado, sino una forma de violencia que se perpetúa día a día y que, además, está tipificada como delito en la legislación colombiana. Su mensaje, cargado de contundencia, puso sobre la mesa la responsabilidad de los medios de comunicación en no normalizar prácticas que deshumanizan y hieren a comunidades históricamente marginadas.
El pronunciamiento generó un intenso debate público: ¿hasta qué punto la televisión nacional está contribuyendo a reforzar estereotipos y discursos discriminatorios? La vicepresidenta fue clara al exigir que la sociedad no permanezca indiferente y trabaje sin descanso para erradicar el racismo. La polémica ya está encendida y el eco de sus palabras promete marcar un antes y un después en la discusión sobre ética y responsabilidad mediática en Colombia.
