La tensión entre el Gobierno y el gremio constructor volvió a levantar comentarios en el arranque de este 2026. En entrevista con Blu Radio, Camacol advirtió que el aumento del salario mínimo podría desatar un encarecimiento en la vivienda de interés social, justo cuando el Ejecutivo prepara supuestos decretos para desindexar algunos precios atados al mínimo legal.
En medio del cruce de señalamientos, el presidente de Camacol, Guillermo Herrera, interpretó que “este rollo lo armó el mismo Gobierno”, al señalar que los topes de la VIS los define el Estado y que la subida del salario mínimo presiona directamente los costos de producción. Según el gremio, el impacto se siente en la mano de obra y en insumos, lo que pondría en riesgo la viabilidad de nuevos proyectos.
El debate se intensifica porque la vivienda VIS es la puerta de entrada a casa propia para miles de familias de ingresos bajos y medios. Se comenta que en 2025 unas 25.000 familias desistieron de comprar vivienda por la suspensión del programa Mi Casa Ya, y ahora el gremio alerta que el alza salarial y las tasas de interés podrían sacar a más hogares “del bus”. Mientras tanto, el sector espera los decretos de desindexación para saber si este capítulo tiene salida o apenas comienza.
