El casco urbano de Corinto, Cauca, se convirtió en escenario de terror cuando hombres armados en motocicletas atacaron a unidades del Ejército y la Policía. El estruendo de las ráfagas interrumpió la cotidianidad de la población, obligando a comerciantes a cerrar sus negocios y dejando a decenas de ciudadanos atrapados en medio del fuego cruzado.
De manera extraoficial, se conoció que dos menores de edad fueron capturados mientras se movilizaban en una moto portando prendas de uso privativo de las fuerzas militares, un hecho que aumenta la preocupación por la participación de jóvenes en dinámicas violentas y la instrumentalización de la infancia en el conflicto armado.
Adultos mayores que reclamaban medicamentos quedaron en medio de la balacera, reflejando la vulnerabilidad de la población civil frente a la violencia que no da tregua en el Cauca. Hasta el momento, las autoridades no han entregado un balance oficial de lo ocurrido, mientras la comunidad exige respuestas y garantías de seguridad en un municipio que vuelve a ser golpeado por la guerra.
