Tras la ofensiva militar contra estructuras del ELN en zona rural entre Tibú y San Calixto, Norte de Santander, una de las figuras señaladas como mando de esa guerrilla, alias “Silvana Guerrero”, habría reaccionado con un desafiante mensaje: “La horrible noche ni empieza ni termina”. La declaración se conoce después de la denominada Operación Beta, realizada el pasado 10 de agosto, en la que las Fuerzas Militares reportaron cinco campamentos afectados, dos presuntos integrantes del grupo armado muertos y la incautación de material de guerra.
“Silvana Guerrero” es el alias de Luz Amanda Pallares, una guerrillera originaria del Catatumbo que ha sido vinculada durante años con la dirección del ELN y con el Frente de Guerra Nororiental. Su nombre ya había aparecido en escenarios de negociación de paz y en reportes de las autoridades sobre la estructura de mando de esa guerrilla.
La reacción ocurre justo cuando el Gobierno de Abelardo De La Espriella ha anunciado una política de mayor confrontación contra los grupos armados ilegales. El mandatario, posesionado el 7 de agosto, prometió una ofensiva fuerte contra las organizaciones criminales y señaló su intención de endurecer la respuesta del Estado. Ahora, el mensaje atribuido a “Silvana Guerrero” vuelve a encender las alarmas en el Catatumbo y deja una pregunta sobre la mesa: ¿se viene una nueva escalada de la guerra en una de las regiones más golpeadas por el conflicto?
