Durante un encuentro con alcaldes y gobernadores en Córdoba, el presidente Abelardo De La Espriella lanzó una advertencia directa sobre el manejo de los recursos públicos. Con tono firme, aseguró que “el que toque la plata pública termina preso”, dejando claro que su gobierno pretende ejercer un control estricto sobre los presupuestos destinados a obras y servicios para la ciudadanía.
La intervención, marcada por un lenguaje frontal, buscó enviar un mensaje de transparencia y responsabilidad a los mandatarios locales. El mandatario subrayó que quienes se apropien indebidamente de fondos estatales deberán responder ante la justicia, en un contexto nacional donde la lucha contra la corrupción sigue siendo uno de los temas más sensibles y de mayor impacto político.
El momento más inesperado llegó cuando, tras notar la reacción del auditorio, De La Espriella soltó entre risas: “¡Aplaudan! ¿Por qué no aplauden? Ese es un buen termómetro”. Entre la advertencia y la broma, el discurso dejó planteado el compromiso del Gobierno de vigilar de cerca el uso de los recursos públicos, generando tanto tensión como un instante de distensión en la sala.
