En medio de las declaraciones que han agitado el ambiente político en Colombia contra la ex primera dama Verónica Alcocer, el senador Óscar Villamizar acudió a la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) para poner en conocimiento de las autoridades estadounidenses una serie de señalamientos. Estos incluyen presuntas operaciones de narcotráfico, supuesto tráfico de armas y presuntos movimientos irregulares de dinero entre Colombia y Venezuela. La comunicación, enviada el pasado 14 de octubre a través de la embajada de Estados Unidos en Bogotá, se produjo tras las declaraciones de Eva Ferrer en la revista Semana, en las que mencionó una supuesta actividad ilícita que involucraría a Alcocer y a personas de su círculo cercano.
Uno de los principales señalamientos estaría relacionado con presuntos viajes realizados entre Colombia y Venezuela en aeronaves oficiales, supuestamente para transportar estupefacientes y dinero. Según el relato de Ferrer, existirían imágenes en las que Alcocer aparecería descendiendo de una aeronave con maletas grises que, de acuerdo con versiones, contendrían narcóticos. También se mencionó un supuesto viaje en enero de 2023 en el que presuntamente habría ingresado al país un monto de 2,5 millones de dólares de procedencia desconocida.
De acuerdo con las declaraciones de Ferrer, parte de esos recursos supuestamente estaban destinados a respaldar la aspiración política de Mario Fernández Alcocer, primo de la ex primera dama, a la Gobernación de Sucre. Sin embargo, la propia comunicación enviada a la DEA reconoce que las versiones conocidas no aportan pruebas documentales suficientes para establecer la existencia de esas operaciones ni la responsabilidad de las personas mencionadas. Por ello, el senador Villamizar solicitó una investigación exhaustiva que permita determinar si existieron conductas ilícitas con alcance internacional y establecer las eventuales responsabilidades.
