El abogado y aspirante presidencial Abelardo De La Espriella denunció públicamente que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) lo declaró objetivo militar. A través de un comunicado, aseguró que esta amenaza confirma la fortaleza de los grupos armados ilegales frente a lo que calificó como un “gobierno débil, permisivo y cómplice con la violencia”.
De La Espriella manifestó que, pese a la intimidación, continuará recorriendo el país y defendiendo sus propuestas políticas. “Seguiré enfrentando a los enemigos de la libertad con determinación y sin miedo”, expresó, en un mensaje que rápidamente generó reacciones en la opinión pública y en distintos sectores políticos.
La denuncia revive el debate sobre la seguridad de los candidatos presidenciales en Colombia y el papel de los grupos armados en el escenario político. El caso de De La Espriella se suma a otros episodios en los que organizaciones ilegales han intentado intimidar a figuras públicas, lo que pone en evidencia la necesidad de reforzar las garantías democráticas y la protección de quienes participan en la contienda electoral.
