Un video difundido en redes sociales y confirmado muestra cómo las disidencias del Frente 33 de las FARC han intensificado sus ataques contra miembros del ELN en el Catatumbo. En la vereda La Angalia, los drones sobrevolaron el área con megáfonos que emitían mensajes como “Entréguense, dejen de aguantar hambre”, mientras se escuchaban detonaciones en el fondo. Este tipo de ofensiva tecnológica evidencia el nivel de sofisticación que han alcanzado los grupos armados ilegales en su lucha por el control territorial.
Los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC han generado una ola de desplazamientos en municipios como Tibú. Según cifras recientes, más de 64.000 personas han sido desplazadas y al menos 12.000 permanecen confinadas. La situación se agrava con la captura de alias “Junior”, presunto miembro del ELN, por parte de sus rivales, lo que ha encendido las alarmas sobre la escalada del conflicto.
La contraofensiva del Frente 33, que ha traído refuerzos de otras regiones, ha reavivado la violencia en el Catatumbo. Mientras las autoridades intentan contener la situación con operativos y capturas, el uso de drones explosivos y mensajes intimidantes por parte de los grupos ilegales plantea una pregunta urgente: ¿ha perdido el Estado el control de esta zona estratégica?
