El director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), Augusto Rodríguez, manifestó su sorpresa al enterarse por medios de comunicación de una audiencia de imputación en su contra por supuesta omisión en el magnicidio de Miguel Uribe Turbay. Rodríguez aseguró que la Fiscalía nunca lo citó a declarar ni le permitió ejercer su derecho a ser escuchado, lo que, según él, pone en duda la transparencia del proceso.
El funcionario insistió en que la UNP entregó todos los documentos requeridos, incluidos archivos, resoluciones y registros de GPS de los vehículos asignados a la protección de Uribe. Sin embargo, afirmó que jamás recibió solicitudes de reforzamiento del esquema de seguridad del senador, aclarando que tales peticiones deben dirigirse directamente a la Policía, entidad encargada de evaluar riesgos y trasladar recomendaciones a la UNP.
Aunque la Fiscalía revirtió la imputación, el caso sigue rodeado de incertidumbre y versiones encontradas. Mientras la defensa de la familia Uribe sostiene que hubo más de veinte solicitudes de protección, Rodríguez niega que hayan llegado a la UNP.
