A pocas horas de que culmine el gobierno del presidente Gustavo Petro, la primera dama Verónica Alcocer se pronunció luego de que la revista Semana divulgara unos audios atribuidos a Eva Ferrer, exconsejera para la Niñez. En dichas grabaciones se mencionan presuntas irregularidades relacionadas con aportes económicos y supuestas redes de intermediarios, hechos que aún no cuentan con confirmación oficial.
Ante la controversia, Alcocer envió una carta a la fiscal general Luz Adriana Camargo en la que expresó su intención de colaborar con las investigaciones. En el documento reiteró que ninguna persona está autorizada para actuar en su nombre y advirtió que terceros podrían estar invocando su cercanía de manera indebida. La primera dama subrayó su confianza en que el esclarecimiento de los hechos se dará con base en pruebas obtenidas y valoradas conforme a la ley.
El pronunciamiento de Alcocer llega en un momento de alta tensión política y mediática. Su mensaje, más allá de las acusaciones, refleja la necesidad de que las instituciones aclaren lo ocurrido y de que la ciudadanía reciba información transparente. En medio de la incertidumbre, la primera dama insiste en que su nombre no debe ser usado para fines ajenos y deja en manos de la justicia la tarea de despejar las dudas que hoy la rodean.
