En Leticia, Amazonas, el expresidente Álvaro Uribe Vélez participó en la ceremonia del Miércoles de Ceniza, inicio de la Cuaresma, donde los fieles reciben la cruz en la frente como signo de arrepentimiento y reflexión espiritual. Su presencia en la capital amazónica fue registrada por asistentes y rápidamente difundida en redes sociales.
La aparición de Uribe en un acto religioso de gran simbolismo no pasó desapercibida. En medio de la coyuntura política nacional, la imagen del exmandatario con la cruz en la frente generó comentarios encontrados: para algunos, un gesto de fe y tradición; para otros, un acto con lectura política en un momento de alta tensión institucional.
El Miércoles de Ceniza marca el inicio de la Cuaresma, un periodo de 40 días de penitencia y preparación espiritual que culmina en la Semana Santa. La ceniza utilizada proviene de la quema de las palmas bendecidas en el Domingo de Ramos del año anterior, y al imponerse en la frente se recuerda la fragilidad humana con la frase bíblica: “Eres polvo y al polvo volverás”. Este gesto simboliza conversión, humildad y el llamado a la reflexión
