El presidente electo Abelardo De La Espriella lanzó una dura advertencia frente a los llamados a la desobediencia civil promovidos por sectores de oposición. En un mensaje transmitido calificó esas iniciativas como presuntos intentos de generar bloqueos y violencia urbana, y aseguró que cualquier acción por fuera de la ley será enfrentada “con toda la fuerza del Estado de Derecho”.
Las declaraciones se dieron en respuesta a la postura del senador Iván Cepeda, quien ha reiterado que no reconocerá al nuevo mandatario y condicionó su posición a cuatro exigencias relacionadas con la soberanía nacional y la seguridad judicial. Cepeda sostuvo que, de no cumplirse, entrará en desobediencia civil, a la que definió como un acto de resistencia pacífica frente a lo que considera injusticia y opresión.
El debate sobre la desobediencia civil ha generado posiciones encontradas. Juristas como Humberto Sierra Porto, expresidente de la Corte Constitucional, han explicado que se trata de una forma legítima de protesta pacífica, aunque en el contexto colombiano puede derivar en confrontaciones y afectaciones al orden público. En ese escenario, la advertencia de De La Espriella marca el tono de lo que será su política frente a manifestaciones que, según dijo, no tendrán privilegios ni tolerancia si se apartan de la legalidad.
