Una familia denunció públicamente la presunta mala práctica médica que habría provocado la amputación del brazo izquierdo de una bebé, quien inicialmente fue ingresada en el Hospital de Engombe por una recaída de salud. Según relataron sus allegados, durante el proceso de atención se le practicó una canalización que, de acuerdo con su testimonio, habría derivado en una afectaciones en su salud y posteriormente la pérdida de la extremidad.
De acuerdo con la versión de la abuela de la menor, tras la canalización el brazo comenzó a presentar cambios visibles y pérdida de movilidad, lo que generó preocupación en la familia. Ante el empeoramiento del estado de salud, decidieron trasladarla a otro centro asistencial, donde se le realizaron estudios que confirmaron la presencia de una trombosis. Con el paso de los días, la condición se agravó hasta que finalmente fue necesaria la amputación.
Los familiares han solicitado que se investigue lo ocurrido y que se esclarezcan las circunstancias que rodearon el caso. Aseguran que la situación ha marcado profundamente la vida de la niña y de su entorno, y esperan que las autoridades competentes puedan determinar responsabilidades, en caso de que se compruebe alguna irregularidad en la atención médica recibida.
