Durante la Apertura de las Sesiones Ordinarias, el presidente Javier Milei protagonizó un cruce con la oposición al abordar el tema del desempleo. En medio de un discurso cargado de tensión, afirmó que la tasa de desocupación había caído a pesar del aumento en la cantidad de personas que buscan trabajo. Según sus palabras, “se crearon más puestos de trabajo que los que se incorporaron a la oferta laboral”, defendiendo así la gestión económica de su gobierno.
Los datos oficiales del INDEC respaldan parte de esa afirmación: la tasa de desempleo se ubicó en 6,6% en el tercer trimestre de 2025, por debajo del 6,9% registrado en el mismo período de 2024. Sin embargo, si se compara con 2023, cuando la desocupación era de 5,7%, la cifra muestra un retroceso. Consultoras privadas como Equilibra y LCG señalaron que el crecimiento del empleo estuvo impulsado principalmente por el cuentapropismo y la informalidad, con un aumento en la participación de trabajadores no asalariados y en el uso del monotributo.
En términos absolutos, el INDEC estimó que unas 958.000 personas estaban desocupadas en los 31 aglomerados urbanos relevados, lo que extrapolado a nivel nacional representa alrededor de 3,1 millones de argentinos sin empleo. El debate sobre la calidad de los nuevos puestos de trabajo y el peso de la informalidad sigue abierto, mientras el gobierno insiste en que la tendencia refleja una mejora en el mercado laboral y la oposición cuestiona la sostenibilidad de esos resultados.
