A pocas cuadras del centro de detención conocido como El Helicoide, en Caracas, familiares, amigos y representantes de la prensa permanecen a la espera de la anunciada liberación de presos políticos venezolanos y extranjeros. La medida, que fue comunicada por el régimen como parte de un proceso de excarcelación inmediata, aún no se ha materializado, pese a que la expectativa crecía durante la tarde del 8 de enero.
El Helicoide, señalado por organizaciones de derechos humanos como un centro de detención y torturas, ha sido escenario de múltiples denuncias sobre tratos crueles y violaciones a la dignidad de los reclusos. La promesa de liberación generó esperanza entre los familiares, quienes desde tempranas horas se congregaron en las afueras del recinto con pancartas, consignas y la ilusión de reencontrarse con sus seres queridos.
Los familiares continúan aguardando, organizaciones sociales y defensores de derechos humanos insisten en que la liberación de los presos políticos es un paso indispensable para garantizar justicia y credibilidad institucional. El desenlace de esta jornada marcará un nuevo capítulo en la lucha por la libertad y el respeto a los derechos fundamentales en Venezuela.
