El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció la incautación de droga más grande en la historia del país, tras un operativo en alta mar que permitió interceptar un buque de bandera tanzana con 6.6 toneladas de cocaína ocultas en compartimientos. El cargamento, valorado en aproximadamente 165 millones de dólares, fue descubierto gracias a la labor de buzos de la Marina Nacional, quienes confirmaron el ocultamiento en tanques de lastre. En la operación fueron capturadas diez personas de distintas nacionalidades, entre ellas cuatro colombianos, además de nicaragüenses, panameños y un ecuatoriano.
Este decomiso se suma a una serie de incautaciones que reflejan la magnitud del narcotráfico en la región. Según datos oficiales, hasta febrero de 2026 las autoridades salvadoreñas habían confiscado cargamentos valorados en más de 70 millones de dólares, mientras que en 2025 se decomisaron más de 25 toneladas de droga y en 2024 más de 17 toneladas, cifras que muestran un incremento sostenido en la lucha contra el crimen organizado. El Salvador busca consolidar su estrategia de seguridad como un referente regional frente a un problema que afecta a múltiples países.
En ese contexto, la presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández, expresó su intención de trabajar de manera conjunta con Bukele en proyectos de seguridad y combate al narcotráfico. Fernández subrayó la necesidad de cortar la conexión del crimen organizado con el mundo exterior y destacó que la experiencia salvadoreña puede servir de guía para su país, que enfrenta un aumento en la violencia y en el papel del narcotráfico como centro logístico hacia Estados Unidos y Europa.
