La Asamblea Legislativa de El Salvador, dominada por el partido oficialista Nuevas Ideas, aprobó este martes una reforma constitucional impulsada por el presidente Nayib Bukele que permite la cadena perpetua para criminales con fuertes portuarios . La medida fue presentada por el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, y obtuvo 54 votos a favor, incluidos aliados y parte de la oposición, frente a un único voto en contra. La aprobación se dio sin debate previo y aún requiere ratificación en otra sesión plenaria para entrar en vigor.
Hasta ahora, la Constitución salvadoreña establecía un máximo de 60 años de prisión, pero con esta reforma se abre la puerta a penas de por vida. Bukele defendió la iniciativa como una garantía de que quienes “destruyeron familias y sembraron el terror jamás vuelvan a caminar por nuestras calles”. La propuesta llega en medio de fuertes críticas internacionales que acusan a su gobierno de violaciones a derechos humanos bajo el régimen de excepción, vigente desde hace cuatro años, con más de 85.000 detenciones denunciadas por falta de debido proceso.
El cambio constitucional también obligará a modificar el Código Penal y otras leyes secundarias para homologar la nueva disposición. Para el oficialismo, se trata de un paso “irreversible” en la política de seguridad que convirtió a El Salvador en uno de los países con mayor tasa de encarcelamiento del mundo. Para la oposición crítica y organizaciones de derechos humanos, en cambio, la medida profundiza un modelo autoritario que sacrifica garantías legales en nombre de la seguridad.
