El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, salió al paso de las acusaciones que lo señalan como el supuesto “Judas” que habría entregado a Nicolás Maduro a Estados Unidos. En su programa semanal transmitido por VTV, negó tajantemente haber sostenido reuniones secretas con funcionarios norteamericanos antes de la operación militar del 3 de enero que culminó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Cabello calificó las versiones como una “campaña de descrédito” impulsada por la oposición para dividir al gobierno interino de Delcy Rodríguez. “Dicen que ‘Diosdado se reunió con Estados Unidos’… Yo no me he reunido con nadie. Reto a quien sea a mostrar pruebas”, afirmó con tono desafiante, asegurando que no existe traición ni fracturas dentro de la revolución bolivariana.
El poderoso dirigente chavista insistió en que la narrativa de supuestos pactos con Washington busca sembrar dudas sobre su lealtad. “Aquí no hay traición ni peleas. Somos la garantía de paz en este país”, recalcó, defendiendo su papel como figura clave en la continuidad del proyecto bolivariano.
