Diosdado Cabello, primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y figura clave del chavismo, habría lanzado un dramático llamado a la unidad interna del movimiento oficialista. En un video difundido recientemente, el dirigente utilizó una metáfora de supervivencia política para advertir que, si no cierran filas, el fin del chavismo estaría cerca.
Con voz temblorosa, Cabello habría reconocido que la fragmentación interna representa una amenaza mortal para el régimen. “Si nos ven uno por aquí y otro por allá, nos van a comer uno a uno. Y no va a quedar nadie. Ninguno de nosotros”, expresó, dejando entrever el temor que consume a la cúpula chavista. Sus palabras reflejan la presión que atraviesa el oficialismo en medio de un escenario de desgaste político y creciente desconfianza.
El mensaje de Cabello, más que un discurso de fortaleza, se interpreta como un síntoma de debilidad en el chavismo. La advertencia de que “vendrán uno a uno” si no se mantienen unidos, refuerza la percepción de que el régimen se encuentra en un punto de quiebre. Aunque el dirigente insiste en la necesidad de cohesión, sus declaraciones habrían dejado al descubierto el miedo que ronda entre los principales voceros del oficialismo.
