La justicia de Estados Unidos presentó nuevos cargos contra el exmandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, señalándolos de una presunta conspiración para cometer torturas como parte de un sistema de represión contra opositores políticos. La acusación, revelada este jueves en una corte federal de Nueva York, sostiene que Maduro habría autorizado y supervisado mecanismos que incluían detenciones arbitrarias, violencia y tortura para mantenerse en el poder. Los señalamientos se suman al proceso que ambos ya enfrentan por narcotráfico y otros delitos, y tanto Maduro como Flores se han declarado no culpables de los cargos anteriores.
Además, el documento judicial describe presuntos casos de extrema violencia, entre ellos descargas eléctricas, golpizas y asfixia, y señala que entre las supuestas víctimas habría tres ciudadanos estadounidenses. Según la acusación, uno de ellos habría sido sometido a golpes y descargas eléctricas durante meses, mientras que otros habrían sufrido lesiones graves durante su detención. Las autoridades estadounidenses sostienen que estos hechos habrían ocurrido dentro de un aparato de represión vinculado con organismos de seguridad venezolanos, aunque se trata de acusaciones que deberán ser debatidas y probadas dentro del proceso judicial.
Mientras tanto, Cilia Flores también compareció ante la justicia de Nueva York para solicitar que se le permita salir de prisión y permanecer bajo arresto domiciliario por razones de salud, argumentando problemas cardíacos. Sus abogados también han planteado argumentos relacionados con una supuesta inmunidad como ex primera dama, mientras la Fiscalía estadounidense se opone a su liberación y advierte sobre un posible riesgo de fuga. Maduro y Flores permanecen detenidos en Nueva York y el juicio está previsto para comenzar el 1 de junio de 2027, por lo que las nuevas acusaciones todavía deberán ser resueltas en tribunales.
