La justicia colombiana propinó un golpe certero a las redes de corrupción que infiltraron la política y la fuerza pública. Un juez de control de garantías de Bogotá envió a la cárcel al excandidato al Senado, Freddy Camilo Gómez Castro, capturado el pasado 8 de marzo en plena jornada electoral. Al exaspirante se le señala de ser una pieza clave en la estructura criminal de Diego Marín Buitrago, alias ‘Papá Pitufo’, facilitando el ingreso irregular de mercancías por los puertos del Caribe a cambio de millonarios sobornos.
Según las investigaciones de la Fiscalía, Gómez Castro no solo promovía reuniones con altos funcionarios para favorecer los intereses del contrabando, sino que también habría recibido vehículos y préstamos de la red criminal para financiar su campaña política. El ente acusador reveló que los implicados se referían a los pagos ilícitos como «cachetadas», las cuales alcanzaban sumas de hasta 300 millones de pesos para garantizar que los uniformados de la POLFA no interfirieran en sus negocios turbios.
Por estos hechos, el excandidato fue imputado por los delitos de concierto para delinquir agravado, cohecho y tráfico de influencias. Junto a él, cuatro expolicías también fueron judicializados, dejando al descubierto una peligrosa alianza que utilizaba el proselitismo político como fachada para ocultar el enriquecimiento ilícito. El proceso continúa mientras las autoridades buscan establecer qué otros vínculos tenía esta red en las entidades del orden nacional.
