La inseguridad en Bogotá no da tregua. Valerie Gutiérrez Galvis denunció a través de sus redes sociales una aterradora experiencia vivida tras salir de un bar en la calle 85. Según su relato, luego de abordar un vehículo solicitado por una plataforma digital junto a una amiga, ambas perdieron el conocimiento de manera repentina. «Pedimos el servicio y minutos después perdimos total noción de lo que pasaba», afirmó la joven, sugiriendo el uso de sustancias para doblegarlas.
El desenlace de la noche fue traumático: las jóvenes fueron obligadas a bajar del vehículo en la calle 127 con carrera séptima, desorientadas y sin sus pertenencias. Al notar que sus celulares habían desaparecido, el conductor del servicio aseguró agresivamente que ellas nunca habían subido con dispositivos. Tras lograr auxilio en la portería de un edificio cercano, Valerie pudo rastrear su teléfono hasta la zona de la Primera de Mayo, pero la respuesta de las autoridades fue desalentadora debido a las limitaciones legales para ingresar a los lugares donde suelen terminar los equipos robados.
Este caso coincide con el de Diana Ospina, ocurrido el mismo día bajo una modalidad similar en el sector de Chapinero, lo que enciende las alarmas sobre una posible red dedicada a atacar personas a la salida de establecimientos nocturnos en la capital. Valerie finalizó su denuncia con un mensaje de advertencia contundente: «La sacamos barata, pero tengan cuidado». El llamado a los bogotanos es a extremar precauciones, incluso si se viaja acompañado, y a verificar siempre los datos del vehículo antes de subir.
