La política de mano dura anunciada por el presidente Abelardo De La Espriella empieza a generar movimientos entre las estructuras criminales. Los cabecillas de ‘Los Pepes’, organización señalada por las autoridades de cometer homicidios, extorsiones y comercializar drogas en Barranquilla y el Atlántico, ratificaron su intención de someterse a la justicia y abandonar definitivamente las actividades criminales.
Digno José Palomino y Aldair Enrique Montenegro, alias ‘Gomelo’, enviaron una nueva carta al Gobierno en la que plantean someterse al ordenamiento jurídico, contribuir al esclarecimiento de la verdad, reparar a las víctimas y abandonar la violencia. La propuesta también contempla un cese unilateral de actividades criminales en el Atlántico, especialmente en Barranquilla. El anuncio se conoce después de que De La Espriella advirtiera a las organizaciones criminales que quienes no se sometan deberán enfrentar la acción de la Fuerza Pública.
El movimiento de ‘Los Pepes’ coincide además con la estrategia del Gobierno para impedir que los cabecillas continúen manejando sus estructuras desde las cárceles. Entre las medidas anunciadas está el traslado de algunos de estos jefes a los llamados ‘buques cárcel’, donde se busca cortar sus comunicaciones con las organizaciones que permanecen activas en las calles. Ahora, la pelota está en manos de las autoridades: la solicitud no significa impunidad ni el cierre de los procesos judiciales, sino el inicio de un eventual sometimiento que deberá cumplir las condiciones establecidas por la ley.
