La Fiscalía General de la Nación, a través de la Dirección Especializada contra la Corrupción, acusó formalmente al expresidente de la Nueva EPS, José Fernando Cardona Uribe, junto con tres exdirectivos de la entidad, por su presunta participación en un entramado que habría alterado los estados financieros entre 2019 y 2022. Según el ente acusador, las actuaciones irregulares permitieron garantizar la renovación de la licencia de funcionamiento y evitar una intervención de la Superintendencia Nacional de Salud.
En el curso de la investigación se identificaron 3’419.015 facturas relacionadas con deudas a diferentes Institutos Prestadores de Salud (IPS), las cuales fueron ocultadas y dejaron de procesarse. De esta manera, los procesados habrían presentado ante la junta directiva una situación irreal en las cuentas de reserva técnica, costos, ingresos y patrimonio, reportando utilidades ficticias por 70.563 millones de pesos para cubrir obligaciones pendientes. La información adulterada fue entregada a la Superintendencia con el objetivo de mostrar estabilidad financiera, pese a que la EPS registraba pérdidas año tras año.
Por estos hechos, Cardona Uribe y los exdirectivos Juan Carlos Isaza Correa, Édgar Pedraza Castellanos y Fabián Antonio Peralta Núñez deberán responder en juicio oral por delitos como falsedad en documento privado, fraude procesal y omisión de control de recursos de la salud. Adicionalmente, a Cardona Uribe se le atribuye el delito de peculado por apropiación. La audiencia preparatoria de juicio está programada para el 23 de febrero de 2026, donde se definirá la responsabilidad individual de los acusados, quienes mantienen la presunción de inocencia mientras avanza el proceso judicial.
