El delantero colombiano Jhon Durán no necesitó ni cinco minutos en Rusia para convertirse en el centro de todas las miradas. En su debut oficial con el Zenit de San Petersburgo, durante un amistoso de alto voltaje contra el Krasnodar, el atacante de 22 años protagonizó un incidente que pudo terminar en tragedia deportiva. Tras una disputa de balón, Durán perdió los estribos y terminó agarrando del cuello a un defensor rival, una acción que por poco le cuesta la tarjeta roja directa.
Pese a la tensión, el árbitro decidió perdonarle la vida y solo le mostró la tarjeta amarilla, permitiendo que el colombiano continuara en el campo. Aunque el Zenit se llevó la victoria 1-0, el comportamiento del «Agente J» (como fue presentado al estilo Hombres de Negro) ha encendido las alarmas en la prensa rusa. No es la primera vez que el talento de Durán se ve empañado por su temperamento, y en una liga tan física como la rusa, su adaptación mental será clave para este préstamo de seis meses.
El club ruso ha hecho una apuesta millonaria por el colombiano, cubriendo una parte significativa de su astronómico salario (el jugador percibe 22 millones de euros anuales en Al-Nassr). Con la misión de ser el referente de ataque, Durán dejó claro que no vino a especular, pero su intensidad al límite ya genera dudas: ¿Será capaz de controlar su carácter o su paso por Rusia será una constante de polémicas y sanciones?
