El Romelio Martínez volvió a ser testigo de una noche de esas que solo el «Tiburón» sabe regalar. Cuando parecía que el clásico se escapaba en un empate con sabor a poco, apareció Teófilo Gutiérrez para ponerse el traje de gala, destapar el frasco del perfume y clavar el 2-1 definitivo desde el punto penal. No fue un gol más: fue el gol 99 del «Fragante» con la rojiblanca, una anotación que hizo estallar el grito contenido de una hinchada que ve a su equipo meterse de lleno en la pelea por la punta.
Junior pegó primero con la frialdad de Luis Fernando Muriel, quien cambió penal por gol apenas arrancando el juego. Pero el América no vino de paseo; los escarlatas reaccionaron, empataron con un remate de Yeison Guzmán que se desvió en el camino y pusieron a sufrir a la defensa local estrellando balones en el palo. Parecía que la suerte estaba echada, pero el Junior de Alfredo Arias tiene siete vidas. En la agonía, Mosquera Guardia se llevó puesto a Paiva en el área y el árbitro no dudó: penal para el dueño de casa.
Ahí, cuando la pelota pesa una tonelada, Teo dio un paso al frente. Con la calma del que sabe que el barrio lo respalda, fusiló al portero Fernandes y desató la locura en las gradas. Con este triunfo, el Junior salta al cuarto lugar con 12 puntos y avisa que este 2026 no va por poco; con la Libertadores en el horizonte, el Tiburón tiene hambre de gloria.
