Durante décadas, las vacas han sido vistas como animales poco inteligentes, una imagen reforzada incluso por la cultura popular. En 1982, una viñeta de The Far Side las retrató rodeadas de “herramientas” absurdas, consolidando la idea de que el ganado carece de habilidades cognitivas complejas. Sin embargo, más de cuarenta años después, una vaca llamada Veronika ha puesto en entredicho ese estereotipo.
Un estudio publicado en la revista Current Biology documenta por primera vez el uso de herramientas en ganado bovino. Veronika, una vaca de raza Pardo Suizo mantenida como animal de compañía en Austria, aprendió a rascarse con una escoba para no depender de la ayuda de su dueño. Según los investigadores, su comportamiento cumple con la definición científica de uso de herramientas y demuestra flexibilidad y múltiples propósitos.
“Los hallazgos ponen de relieve cómo las suposiciones sobre la inteligencia del ganado pueden reflejar vacíos de observación más que límites cognitivos reales”, explicó Alice Auersperg, bióloga cognitiva de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena y coautora del estudio. El caso de Veronika abre un debate sobre la subestimación de las capacidades cognitivas de los animales de granja y obliga a replantear la manera en que los humanos los perciben.
