Las plazas centrales de Honduras no se convertirán en selvas ni en parques domésticos. Las alcaldías de Comayagua y La Ceiba prohibieron de manera radical cualquier evento de la comunidad «therian», grupos de personas que se identifican como animales y adoptan sus comportamientos (perros, gatos, lobos, etc.). La polémica estalló cuando estos colectivos intentaron tomarse los centros históricos para sus encuentros masivos, lo que provocó una respuesta inmediata del gobierno local.
El alcalde de Comayagua, Carlos Miranda, fue el más directo al rechazar las solicitudes: “No concebimos convertir la plaza central en un zoológico. Totalmente negativo”, afirmó, dejando claro que estos espacios están reservados para actividades familiares, religiosas y culturales. En La Ceiba, el discurso fue similar, advirtiendo que no han dado permisos y que no permitirán que sitios destinados al esparcimiento tradicional se llenen de personas actuando como animales.
Aunque los Therians tienen su mayor fuerza en redes sociales como TikTok, su intento de saltar a la vida real en Honduras chocó con una pared institucional. Para las autoridades, una cosa es la identidad espiritual o psicológica y otra muy distinta es usar los monumentos históricos para fines «no convencionales». Por ahora, los que quieran «sacar su instinto animal» en público en estas ciudades, tendrán que buscar otro lugar.
