En el Parque Andrés Bello, en la provincia de Ciudad de Panamá, una pequeña mesa se ha convertido en el escenario de una de las historias más conmovedoras de los últimos días. Allí, un niño ofrece vasos de limonada a solo $1 con un propósito que ha tocado el corazón de quienes se detienen a escucharlo.
Su meta no es comprarse un juguete ni ahorrar para un gusto personal. Quiere reunir dinero para ayudar a comprarle una casa a su mamá. Con un cartel sencillo y una determinación que sorprende para su edad, pasa las tardes atendiendo a quienes deciden apoyarlo, demostrando que los grandes sueños también pueden comenzar con pequeños actos.
La escena, aparentemente cotidiana, se ha transformado en un símbolo de amor y gratitud. Personas que visitan el parque no solo compran una limonada: se llevan una lección sobre esfuerzo, compromiso y esperanza. Una historia que confirma que, cuando el motor es el amor por mamá, cualquier meta parece posible.
