En redes sociales circula un video que desató comentarios por las palabras de una mujer que llegó a exigir la liberación de su pareja, detenido por presuntos robos. En la grabación se le escucha afirmar que “sí, él atraca a veces, pero no maltrata a la gente, no anda dando golpes ni haciendo daño”, mientras reclamaba que los verdaderos responsables de corrupción siguen libres.
La escena levantó debate entre quienes interpretaron sus declaraciones como una defensa insólita, comparando la situación con los políticos que, según ella, “se roban millones y andan sueltos”. El contraste entre delitos callejeros y escándalos de corrupción originó reacciones encontradas, desde la indignación hasta la ironía.
El episodio, que se comenta ampliamente en plataformas digitales, desencadenó reflexiones sobre la percepción ciudadana frente a la justicia y la desigualdad en las sanciones. Para muchos, las palabras de la mujer reflejan el sentir de quienes cuestionan la manera en que se aplican las leyes, mientras otros consideran que normalizar el delito cotidiano representa un riesgo para la seguridad colectiva.
