En medio de la feroz tormenta y la granizada que azotó a Capiatá, en Paraguay, se vivió un momento de puro coraje. «Tomy», un perro anciano que ya casi no ve ni escucha, intentó cruzar la calle y terminó siendo arrastrado por la fuerza de un caudaloso raudal. Su dueño, quien se encontraba trabajando frente a su casa, no lo pensó dos veces: al ver a su compañero de vida en peligro, salió corriendo y se tiró al agua turbulenta para rescatarlo antes de que fuera demasiado tarde.
El hombre arriesgó su propia integridad física por la lealtad que le tiene a su peludito, quien lo ha acompañado por más de una década. «No iba a dejar que se lo llevara el agua», relató el protagonista de este rescate a los medios locales, reflejando un vínculo inquebrantable que ha conmovido a miles de personas en redes sociales. El video del momento muestra la desesperación y el alivio final al lograr poner a salvo al animal que, por su avanzada edad, estaba completamente indefenso ante la corriente.
Este acto de humanidad se ha vuelto viral como un símbolo de fidelidad en medio de la emergencia climática que vive la zona. Mientras la ciudad evalúa los daños materiales del temporal, la historia de Tomy y su dueño queda como el registro más noble de la jornada. Es un recordatorio de que el amor por una mascota no conoce límites y que, para este dueño, la vida de su fiel amigo de 15 años valía cualquier riesgo.
