Un video que eriza la piel muestra cómo un grupo de estudiantes de la Universidad de Carabobo dejó a un lado los libros para organizar una colecta de emergencia por una causa noble: la salud de Rosibel Grisanti, esposa de su profesor, quien lucha contra el cáncer. Los jóvenes, indignados por los altos costos médicos, utilizaron las redes sociales para viralizar la situación y exigir solidaridad, convirtiendo su indignación en acción directa.
La respuesta fue inmediata y contundente. El aula se convirtió en un centro de acopio donde los alumnos llevaron alimentos, dinero y artículos de primera necesidad para aliviar la asfixiante carga económica que enfrenta la familia del docente. «No podemos quedarnos de brazos cruzados», expresaron los estudiantes, demostrando que la unión hace la fuerza frente a la crisis sanitaria.
Esta ola de empatía ha inundado las redes, generando cientos de mensajes de apoyo y reconocimiento a esta demostración de apoyo comunitario. La iniciativa no solo busca recaudar fondos, sino enviar un mensaje de esperanza y firmeza a quienes atraviesan momentos difíciles en el entorno universitario.
