En medio del temor y la incertidumbre provocados por el terremoto, un hombre sorprendió al comenzar a predicar y agradecer a Dios mientras el movimiento telúrico se hacía sentir. Con palabras de fe, alabó el nombre de Dios y aseguró a quienes estaban a su alrededor: “Estamos vivos, Dios los bendiga, no ha pasado nada. Bendito sea el nombre de Dios”.
Lejos de dejarse dominar por el miedo, el hombre continuó con su mensaje y llamó a las personas a mantener la calma y agradecer por estar a salvo. “No nos pasó nada, muchachos”, expresó durante su prédica, en un momento que rápidamente llamó la atención por la manera en que enfrentó el terremoto, aferrándose a su fe y transmitiendo un mensaje de esperanza a los presentes.
