Lo que prometía ser un paseo en bicicleta junto al mar casi termina en una tragedia absoluta. La ciclista española Cecilia Sopeña sufrió un accidente al perder el equilibrio en una zona rocosa, cayendo montaña abajo y quedando atrapada al borde de un precipicio, con un margen de error nulo y el vacío justo debajo.
En medio del terror, el destino de Cecilia cambió gracias a un rápido reflejo: logró aferrarse a una roca con una mano mientras sostenía su bicicleta con la otra. Pero el momento más conmovedor llegó segundos después: Nezha, su perrita, presenció todo desde arriba y, sin dudarlo, bajó corriendo entre las rocas hasta llegar a su lado, como si comprendiera perfectamente que su dueña la necesitaba.
Lo más increíble es que todo quedó documentado desde dos ángulos distintos. Gracias a una cámara 360 en la bicicleta de Cecilia y una GoPro en el arnés de Nezha, tenemos el registro completo de este angustiante rescate natural que ya recorre el mundo.
